Sin público no hay función

El público es intrínseco a las artes escénicas, sin público no hay teatro.

El teatro es la suma de un equipo artístico: actores, técnicos, directores, etc. que proponen un espectáculo y un público que reacciona con la evolución de este, haciendo que crezca y se transforme en un producto único, irrepetible.

Cada actuación de una obra de teatro es diferente, diferente por el lugar donde tiene lugar la función, por las condiciones de los actores y por la respuesta del público. El público para el teatro es más importante y intrínseco que en espectáculos deportivos, donde en el caso del futbol el público es el jugador numero 12.

El publico es el motivo por el cual un artista elabora una nueva creación de teatro, de danza, de música, con la que busca transmitir, emocionar, divertir, entretener, hacer reflexionar, etc. Por todo ello y también porqué el público con el pago del precio de su entrada puede hacer que los teatros incrementen sus ingresos para así poder tener una mejor programación, el teatro necesita al público. Si el público se cuida, se fideliza, se le ofrece la oportunidad de ver y participar en espectáculos de calidad, la salud y el futuro de las artes escénicas de nuestro país están asegurados.

Si en cambio las programaciones son inconstantes, de calidad desigual, sin esfuerzos para captar más público que contribuya con el pago de su entrada al funcionamiento y la programación teatral, las artes escénicas dependerán siempre de las aportaciones públicas. Aportaciones fràgiles que pueden variar en cada momento, dependiendo de las prioridades y sensibilidades políticas y de las prioridades presupuestarias. Este es un escenario que fuera de las grandes ciudades donde los teatros públicos y privados siguen la estrategia anterior con incrementos constantes de público y de recaudación, marca un futuro incierto para las artes escénicas.
El público es pues el gran protagonista de las artes escénicas. Un público que sin duda se necesita conocer, motivar, cuidar, esta es la reflexión del ESCENIUM 2010